Los anticonceptivos del futuro

Los últimos descubrimientos en el proceso de fecundación abren nuevas vías de anticonceptivos para el futuro.

Lo esencial es invisible a los ojos

Lo esencial es invisible a los ojos. Por ello, algunos curiosos buscaron la manera de poder ver aquellos procesos de la naturaleza humana imperceptibles para el ojo humano, como es la fecundación. Y para ello crearon el microscopio. Y ahora cualquiera puede ver en video cómo un espermatozoide penetra en un óvulo y lo fertiliza.

Un paso más

Los curiosos no tenían suficiente y aprovechando los avances tecnológicos consiguieron llegar a ver en un mundo aun más pequeño: el de las moléculas. Y vieron que en la superficie del óvulo  hay una proteína que se acopla a otra proteína presente en la superficie del espermatozoide.

A la proteína del óvulo le pusieron el nombre de Juno; supongo en honor a la diosa Juno que en la mitología romana representa la maternidad.

A la proteína del espermatozoide la bautizaron como Izumo1; el nombre de un santuario japonés dedicado al matrimonio. A mi parecer, un poco carca la idea de seguir relacionando la fecundación con el matrimonio.

Se dieron cuenta que el acople de Juno e Izumo1 es esencial para la fecundación porque hembras de ratón que no producían Juno eran estériles debido a que sus óvulos no se podían unir a los  espermatozoides.

También vieron que una vez un espermatozoide penetra en el óvulo, éste pierde rápidamente a Juno y así evita la entrada de otros espermatozoides.

Otro paso más

Con todo este conocimiento, unos curiosos suecos han tirado de una técnica llamada cristalografía de rayos X para poder ver más de cerca a Juno (la proteína, no la diosa).

Concretamente, han podido observar a Juno en 3 dimensiones y se han dado cuenta que existe una pequeña grieta en su estructura. Y los globos oculares de los curiosos suecos han empezado a girar como locos ante este descubrimiento porque ello les puede permitir llegar a manipular a Juno.

¿Y para qué quieren manipular a Juno?

Los curiosos suecos creen que se puede a llegar a crear una molécula (un nuevo fármaco) que se acople a la grieta de Juno y la desactive. Así, Juno no se uniría a Izumo1 y no habría fecundación.

Por consiguiente, este fármaco podría ser una alternativa a los anticonceptivos hormonales actuales. Conseguiría evitar el embarazo pero sin manipular el ciclo ovárico y menstrual como hacen los anticonceptivos hormonales.

De momento todo esto es teoría. Lo importante es recordar que lo esencial es invisible a los ojos y no se ve bien sino con el corazón.